¡En Finlandia sí que saben celebrar la Navidad!
Nos ha encantado encontrar información sobre la Navidad finlandesa en este site: Virtual Finland.
Fotos realmente encantadoras y, sobre todo, muchísima información, hacen de esta URL un lugar perfecto para comprender la Navidad en Finlandia y apreciar el cuidado con el que la preparan y la viven.
Por eso apostamos porque La leyenda de Santa Claus puede convertirse en una película sobre la Navidad como nunca habías visto; está hecha en Finlandia por finlandeses que, como decimos en el título, son personas que saben de verdad lo que es la Navidad.
Os copiamos algunas ideas interesantes tomadas de Virtual Finland.
Sobre el “pikkujoulu”:
El pikkujoulu es parte inseparable de la tradición finlandesa desde los años veinte. Todo jefe de cualquier magnitud organiza uno para su personal, y toda asociación que se precie uno para sus miembros. Los concejales de los ayuntamientos olvidan sus diferencias políticas y unen sus fuerzas para disfrutar de una alegre velada. Algunos hasta se animan a poner en escena una leyenda invernal o un sketch para diversión de sus empleados.
Sobre Joulupukki, el Santa Claus finlandés:
De regreso a casa, la excitación aumenta a la espera de otro aspecto muy diferente de la Navidad: la llegada de Santa Claus. El “padre navideño” finlandés, llamado “Joulupukki”, es un equivalente más bien terrenal de San Nicolás, pero difiere de sus congéneres de otros países en que realmente visita las casas en carne y hueso en la Nochebuena. Casi siempre se trata del mismo padre de familia caracterizado, pero bien puede ser un vecino o un pariente. Los niños de la casa lo reciben y ayudan vestidos de gnomos: calzas y un largo gorro rojos, y una chaqueta de algodón gris con vivos rojos. A su llegada Joulupukki siempre hace la
misma pregunta, “¿Hay niños buenos en la casa?” para escuchar la misma entusiasta respuesta: Sííí!. Suele llevar una gran canasta con todos los regalos; los niños le cantan un par de canciones o bailan una ronda con él, quien luego se sienta para relatarles las peripecias de su largo viaje desde la helada Laponia oriental, donde tiene su centro de operaciones en Korvatunturi (en 1927 un locutor de Radio Finlandia descubrió que allí vivía desde siempre). El héroe de la jornada no puede quedarse mucho tiempo en cada casa, así que después de escuchar una última canción, recoge su nudoso bastón y abrigado en sus pieles y botas de fieltro sale con paso pesado dejando en manos de sus pequeños ayudantes la gran canasta en la que ha traído los presentes. Los documentos más antiguos sobre regalos de Navidad en las familias finlandesas datan de principios del siglo XIX. Solían ser objetos, por ejemplo ropa o algún manjar, elaborados expresamente a mano. A principios del siglo XX se generalizaron en todo el país los regalos comprados, pero en los últimos años los artesanales han recuperado su popularidad.


