Árbol navideño

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El árbol de navidad representa, para la religión cristiana, al árbol del Paraíso del que comieron Adán y Eva y del cual se produjo el pecado original. Es, entonces, un recordatorio de que Jesucristo es el mesías que va a traer la salvación. Otro de sus significados es el de ser árbol de la vida.
La costumbre del árbol de navidad, si bien es cristiana, tiene su origen fuera del cristianismo. Los celtas tenían como árbol sagrado al roble, y durante el solsticio de invierno, lo adornaban con antorchas y ramas como ritual para promover el regreso del sol. Estos ornamentos protegerían al árbol y lo ayudarían a florecer luego.
Otro origen está en los escandinavos y los germanos, que tenían un árbol del Universo, o Yggdrasil, con el cual festejaban el 26 de diciembre el nacimiento de el dios nórdico del sol naciente, la fertilidad y la lluvia. Esta costumbre fue trasmutada en la del árbol de Navidad del cristianismo.
Cada adorno que se le coloca en en árbol tiene un significado propio. Las bolas o esferas eran, al principio, manzanas que simbolizaban las tentaciones. La estrella que se ubica en el extremo superior representa la fe que debe guiar al cristiano. Los lazos representan la unión de las familias, y por último, las luces y velas son una expresión de la luz de cristo.