Por el mundo

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La tradición de Santa Claus no siempre fue idéntica en todas partes del mundo, sino que tenía sus diferencias. En la imagen y tradición de Santa Claus confluyeron el mito de San Nicolás, Sinterklaas y Papa Navidad (Papá Noel para los países de habla hispana.)
En Holanda y Bélgica, el “hombre de los regalos” se llamaba Sinterklaas, y en vez de llegar del Polo Norte en un trineo que impulsaban renos voladores, llegaba desde España en un barco a vapor, y se trasladaba luego en un caballo blanco. Además, sus ayudantes no eran duendes sino personas de raza negra llamadas “Pedritos los negros”. Celebrada el 5 y 6 de diciembre, ésta es una de las costumbres holandesas más esperadas del año; una vez que Sinterklaas llega con los Pedritos los Negros, éstos tiran unas galletitas llamadas “pepernoten” a la gente. Y más tarde, al llegar a las casas, él o sus ayudantes dejan los regalos en los zapatos.
Este patrono viajó a Estados Unidos de mano de los Holandeses; pero en el viaje, se modificó. Un escritor llamado Irving deformó la fonética de Sinterklaas hasta llegar a la pronunciación de “Santa Claus”. El poeta Moore compuso la fisonomía que hoy se le conoce en 1823, y el dibujante Nast lo bosquejó en 1863.
En el siglo XIX la figura de Santa Claus viajó esta vez a Inglaterra y Francia, donde se conjugó con “El buen hombre navidad” dando como resultado el actual Papá Noel, que estaba vestido de dorado y blanco.